Podemos admirar algo sin llegar a comprenderlo. Una persona, una obra de arte o una época pueden deslumbrarnos mientras su verdad permanece lejos. Hermann Broch hizo de esa distancia una de las inquietudes de su literatura: la sospecha de que la belleza, por sí sola, no alcanza para responder a lo que la vida nos exige.

El 1 de noviembre se cumplen 140 años del nacimiento de Hermann Broch, nacido en Viena en 1886. Su obra forma parte de la gran renovación de la novela europea del siglo XX. La Biblioteca Nacional de Austria documenta su trayectoria, que pasó por la industria familiar, la dedicación literaria y el exilio.

Hermann Broch, 1909. Fotógrafo desconocido, vía Wikimedia Commons. Procedencia y crédito.

La pregunta dentro de la belleza

«¡Y yo he visto solamente tu belleza, no tu vida!» aparece en La muerte de Virgilio. La exclamación pertenece al mundo interior del Virgilio recreado por Broch, en un pasaje dirigido a una figura amada. No es una declaración autobiográfica del novelista. El fragmento publicado por El Espectador permite leerla en su contexto.

La frase abre una pregunta que alcanza también a la lectura. ¿Qué sucede cuando la perfección de una obra nos impide ver aquello de lo que habla? Broch explora la relación entre el arte y la responsabilidad, entre la experiencia individual y las fuerzas colectivas. Sus novelas piden atención porque no separan cómodamente la historia, las ideas y los sentimientos.

Su trayectoria estuvo marcada por la violencia política europea. Fue detenido tras la ocupación nazi de Austria en 1938 y consiguió salir al exilio. Esa experiencia forma parte del horizonte de una escritura preocupada por la pérdida de valores compartidos y por la capacidad de una comunidad para entregarse a la irracionalidad. La editorial Adriana Hidalgo recoge esos datos y su relación con la obra.

Tres destellos de La muerte de Virgilio

«Prometiendo la luz». En el pasaje, la evocación amorosa se construye mediante imágenes de la noche y del deseo. La promesa tiene la fragilidad de algo recordado.

«Claridad perdida entre las sombras». La voz intenta alcanzar lo que se ha alejado. El lenguaje de Broch avanza mediante asociaciones que convierten el recuerdo en una experiencia casi musical.

«El nuevo destino». El fragmento se abre a la posibilidad de una transformación. Estas expresiones pertenecen a la misma secuencia de la novela y deben leerse como destellos de una voz narrativa, no como máximas independientes. Pasaje de La muerte de Virgilio.

Cinco libros para entrar en Hermann Broch

1. La muerte de Virgilio

Autor: Hermann Broch. Publicación original: 1945. Género: novela. Edición de la portada: Alianza Editorial. Traducción: J. M. Ripalda.

Durante las últimas horas del poeta latino, el pasado y el presente se mezclan con el sueño, la percepción y el pensamiento. Broch construye una conciencia que examina su relación con la obra creada y con el mundo. La novela exige un ritmo de lectura atento a la respiración de la frase. Su intensidad no procede únicamente de lo que ocurre, sino del modo en que cada percepción se convierte en otra pregunta. Es una obra para leer sin prisa y, cuando haga falta, volver unas páginas atrás.

Por qué leerlo: por la profundidad de su exploración del arte y por la singularidad de su lenguaje.

Para quién: para lectores que disfrutan de novelas exigentes y cercanas a la música del pensamiento.

Consultar La muerte de Virgilio.

2. Trilogía de Los sonámbulos

Autor: Hermann Broch. Género: trilogía novelística, publicada a comienzos de los años treinta. Edición de la portada: Debolsillo, en un solo volumen.

Las tres partes recorren momentos distintos de la sociedad alemana, desde finales del siglo XIX hasta el desenlace de la Primera Guerra Mundial. Los personajes viven dentro de sistemas de valores que ya no ofrecen la seguridad que prometían. La forma narrativa cambia a lo largo del conjunto e incorpora reflexión, distintos registros y nuevas relaciones entre las historias. Ese movimiento permite sentir que la descomposición de un mundo afecta también a las maneras disponibles para contarlo.

Por qué leerlo: por su ambición histórica y por la relación entre las vidas individuales y el cambio de una época.

Para quién: para quienes buscan una gran novela europea y aceptan una estructura progresivamente más compleja.

Consultar Trilogía de Los sonámbulos.

3. Los inocentes

Autor: Hermann Broch. Publicación original: 1950. Género: novela construida mediante relatos. Edición de la portada: Debolsillo.

Broch reúne historias y personajes para examinar una inocencia que puede parecer inofensiva mientras evita hacerse preguntas. El libro observa la indiferencia, el aislamiento y la facilidad con que una vida privada se desentiende de lo que sucede alrededor. Su estructura permite que las piezas se iluminen entre sí y que el lector advierta conexiones que los personajes no siempre perciben. El título adquiere así una ambigüedad creciente: obliga a pensar qué responsabilidades permanecen incluso cuando alguien afirma no saber.

Por qué leerlo: por su inquietante reflexión sobre la pasividad y la responsabilidad moral.

Para quién: para lectores de novelas de ideas que prefieren una composición hecha de varias historias.

Consultar Los inocentes.

4. El valor desconocido

Autor: Hermann Broch. Publicación original: 1933. Género: novela. Edición de la portada: Sexto Piso.

Un joven matemático trata de comprender su vida con herramientas que resultan insuficientes ante el afecto, la familia y la muerte. La tensión entre el orden intelectual y la experiencia abre un relato más breve que las grandes construcciones de Broch. Esa escala lo convierte en una buena entrada a sus preocupaciones: el deseo de conocimiento tropieza con aquello que no puede reducirse a una fórmula. La historia conserva una dimensión íntima que facilita el encuentro con el autor.

Por qué leerlo: porque concentra preguntas centrales de Broch en una narración de alcance cercano.

Para quién: para quien desea empezar por una novela relativamente breve antes de abordar sus obras mayores.

Consultar El valor desconocido.

5. El maleficio

Autor: Hermann Broch. Género: novela póstuma, trabajada en distintas versiones. Edición de la portada: Adriana Hidalgo. Traducción: Claudia Baricco.

La llegada de un extraño a una comunidad de montaña permite observar cómo el miedo, las promesas y la pertenencia colectiva pueden alterar la convivencia. Broch examina la formación de una fascinación peligrosa: aquello que parece ofrecer sentido comienza a exigir obediencia. La novela se aproxima a las raíces del fanatismo mediante una historia concreta, con personajes y un entorno reconocible. Su publicación póstuma y la existencia de distintas versiones forman parte de una historia editorial que conviene no reducir a una fecha única de composición.

Por qué leerlo: por la claridad con que convierte una inquietud histórica en experiencia narrativa.

Para quién: para interesados en las dinámicas de grupo, la manipulación y la fragilidad de una comunidad.

Consultar El maleficio.

Una lectura que deja espacio a la duda

Broch puede pedirnos esfuerzo, pero ofrece a cambio preguntas que continúan trabajando después de cerrar el libro. El valor desconocido es una entrada cercana; Los inocentes, un recorrido especialmente inquietante; La muerte de Virgilio, una experiencia de mayor exigencia. En cualquiera de ellas aparece un escritor que confía en la capacidad de la novela para conocer algo de la vida sin fingir que todas sus contradicciones pueden resolverse.